dilluns, 13 de febrer del 2012

Circo y fieras en la Roma antigua. Pantomimas y naumaquías.

Uno de los espectáculos más populares fue en el Imperio Romano el acoso de fieras,
celebradas generalmente en los anfiteatros. En origen estos espectáculos, como los
juegos olímpicos, némeos, píticos e ísmicos y las representaciones teatrales en Grecia, o
los combates de gladiadores y carreras de carros en Roma, eran rituales religiosos en
honor de los dioses o de los difuntos importantes; con el tiempo, estos rituales se degradaron
y se convirtieron en juegos o en deportes. Todavía, a finales del Mundo Antiguo,
en las representaciones de carreras de caballos o de luchas de fieras no es raro que una
imagen de Cibeles presida los juegos. El más antiguo espectáculo de lucha de fieras de
que hay noticia en Roma data del año 186 a. C. y tuvo lugar unos 80 años antes de que
se introdujeran los combates de gladiadores. La afición por este espectáculo sangriento
pervivió por lo menos hasta el s. VI. En el año 469 los emperadores León y Artemio
prohibieron que se celebrasen en domingo. En el año 536 el emperador bizantino Justiniano
decretó que los cónsules debían ofrecer al pueblo acosos de fieras. Este espectáculo
era variado en su composición; unas veces se exhibían sólo fieras, otras luchaban
éstas entre sí, y frecuentemente con hombres; se simulaban también en el anfiteatro auténticas
cacerías de animales salvajes. Los que luchaban con las fieras se llamaban bestiarios;
unas veces eran contratados, otras se obligaba a combatir a criminales o a prisioneros
de guerra. Autores de los s. II y III, como los escritores cristianos Tertuliano y
San Cipriano y el jurista Ulpiano, nos informan de que también se ofrecían voluntarios
para luchar con las fieras, que tenían a gala el participar sin recibir soldada, incluso algún
emperador para demostrar en público su valor no tuvo inconveniente en descender a
la arena y matar con su propia mano las fieras. El historiador Dión Casio cuenta que
Cómodo (180-193) mató en un solo día cinco hipopótamos, y en varios una jirafa, dos
elefantes y algunos rinocerontes.
Existían grupos o familias de bestiarios, que se adiestraban, como los gladiadores,
en escuelas especiales; una de estas escuelas fue creada por el emperador Domiciano a
finales del s. I. Generalmente este espectáculo se celebraba en el anfiteatro; en el de
Mérida se conservan todavía las habitaciones de las fieras con unas ventanucas para
alimentarlas. Las primeras fieras que se vieron en Roma procedían de África, donde
Cartago, la gran metrópoli mercantil, había sido arrasada en el año 146 a. C. El historiador
contemporáneo de Augusto, Tito Livio, recoge la noticia de que en un espectáculo
de fieras celebrado en Roma en el año 169 a. C. y organizado por los ediles P.
Léntulo y Escipión Násica, se exhibieron 63 fieras africanas (panteras, leopardos y hienas, 40 osos y elefantes). Por estas fechas, se presentaban a veces sólo animales inofensivos,
pues en los juegos organizados para festejar a la diosa Flora sólo participaron esta
clase de animales. El comediógrafo Plauto vio en su tiempo avestruces. Además de estas
fieras importadas, se sacaban a la arena animales traídos de distintas regiones de
Italia, de los montes Apeninos, de Lucania y Apulia, como osos, jabalíes, corzos, ciervos
y liebres.
Los acosos de fieras cobraron cada vez más importancia ya a finales de la
República Romana y se vieron en Roma animales nunca antes vistos. En el año 58 a. C.
en las fiestas organizadas por Escauro se exhibieron un cocodrilo y un hipopótamo.
Pompeyo, con ocasión de los espectáculos venatorios, celebrados con motivo de la
consagración de su teatro, presentó al público un rinoceronte, unos monos africanos
desconocidos y un lince de la Galia (Francia). En las cacerías preparadas por César en el
año 74 a. C. el pueblo romano vio por vez primera una jirafa y en el año 11 a. C. un tigre.
Asombra la variedad de fieras que participaban en estas dos exhibiciones o luchas,
pero lo que más llama la atención es la abundancia de animales de una sola especie que
se presentaban al público, que indica un gran comercio de fieras perfectamente organizado
y muy rentable desde los países de origen hasta el anfiteatro de Roma. El cazador
era propietario de los animales cazados por él, fuese en terrenos propios o ajenos. Sin
embargo, las cacerías de elefantes sólo se podían organizar con autorización del emperador.
La posesión de esta fiera era un privilegio exclusivo del emperador. Los emperadores
también se reservaron el privilegio de cazar leones o de autorizar su captura. El
transporte de las fieras se hacía generalmente por mar. Está bien representado en algunos
de los soberbios mosaicos de Piazza Armerina, Sicilia (300-360). Los convoyes tardaban
varios meses en llegar y frecuentemente perecían las fieras en el viaje. Del edicto,
dado por los emperadores Honorio y Teodosio, del año 417, se desprende que los municipios
por donde pasasen tenían la obligación de alimentar las fieras, lo que motivaba
abusos sin cuento. En Hierápolis, capital de la provincia romana del río Éufrates, una
vez se detuvo un convoy 3 o 4 meses en vez de una semana; por este motivo los citados
emperadores legislaron que no se podían detener más de 7 días en la misma ciudad.
En los citados juegos pagados por Pompeyo intervinieron 18 o 20 elefantes, 500 o
600 leones y 410 fieras africanas de otras especies; y en los de César 400 leones y 40
elefantes. Los datos que conservamos de época imperial indican que las luchas de fieras
gozaron cada vez de más aceptación y de que los emperadores para congraciarse con el
pueblo de Roma y apartar su atención de los problemas acuciantes de la vida ordinaria
no escatimaban dinero en gastos. Augusto dio en su vida 26 juegos organizados por él, y
se sacrificaron 3.500 fieras de África, que era la principal abastecedora de los animales
salvajes. El emperador Tito, en el año 80, montó unas fiestas que duraban 100 días para
celebrar la consagración del anfiteatro Flavio, que tenía cabida para 40.000 o 45.000
espectadores; en un solo día se presentaron 5.000 fieras y durante estas fiestas se mataron
9.000 animales. Trajano, en el año 107, celebró el triunfo sobre Dacia, la actual
Rumania, con unas fiestas que duraron 4 meses, en las que intervinieron 11.000 fieras
que lucharon contra 10.000 hombres.
Roma llevó a las provincias el gusto por este espectáculo. El gaditano Columela, a
comienzos del Imperio, alude a fieras africanas traídas a la Bética, la actual Andalucía,
para que participasen en los juegos del anfiteatro. Los zoos de Roma estaban llenos
siempre de fieras, que en cualquier momento podían intervenir en los anfiteatros. Nerón
(54-68), en el gran palacio llamado la Domus Aurea, que construyó en Roma, al decir
del historiador Suetonio, tenía "bosques con una multitud abigarrada de animales domésticos
y salvajes de todas clases". En tiempo de Gordiano III, hacia el año 235, había
en Roma, según la Historia Augusta, obra de finales del s. IV, 32 elefantes, 10 alces, 10
tigres, 60 leones domesticados, 30 leopardos domesticados, 10 hienas, 6 hipopótamos, 1
rinoceronte, 10 leones salvajes, 10 jirafas, 20 onagros, 40 caballos salvajes e innumerables
y divertidísimos animales, fieras todas, que fueron presentadas en la arena con ocasión
de celebrar Filipo el Árabe el milenario de la fundación de Roma, celebrado en el
año 248. Para el mantenimiento de todas estas fieras se necesitaba un numeroso personal
administrativo y la inversión de cuantiosas sumas de dinero. Calígula (37-41), en
una época en que la carne había alcanzado un precio alto, alimentaba a las fieras con
carne humana de criminales. Aureliano regaló las fieras que participaron en su triunfo,
para no gravar el fisco, lo que indica que de los fondos públicos se sostenían los animales
y que su mantenimiento era costoso. Un procurador administraba los fondos especiales
destinados al sostenimiento de los elefantes.
En los anfiteatros no sólo se exhibían fieras, luchaban éstas unas contra otras o
contra hombres, sino que también se simulaban auténticas cacerías; la mejor conocida
está descrita en la citada Historia Augusta, con ocasión de las fiestas organizadas por el
emperador Probo; dice así: "El espectáculo se dispuso como sigue: grandes árboles,
arrancados con sus raíces por los soldados, se colocaban sobre una plataforma de madera
de gran extensión que se había recubierto de tierra. De esta manera, todo el circo,
plantado de modo semejante a un bosque, pareció florecer con la frescura de las hojas
verdes. En seguida soltaron por todos los caminos mil avestruces, mil ciervos, mil jabalíes,
mil gamos, mil gamuzas, mil cabritillos salvajes y otros animales herbívoros en
tanta cantidad cuanto les fue dado alimentar y encontrar. Hecho esto, dejaron penetrar
en el bosque a la plebe y cada uno se apoderó de lo que quiso. Otro día, Probo hizo soltar
de una vez en el anfiteatro a cien leones de largas crines. El fragor de sus rugidos parecía
el tronar de la tormenta. Se les dio muerte por la espalda a todos estos leones y, mientras
morían, no dieron el buen espectáculo que se esperaba de ellos, ya que no tenían ese ímpetu
que tienen cuando salen de sus jaulas. A muchos de ellos, que no querían avanzar, se
les mató con flechas. Salieron también cien leopardos de Libia, cien leopardos sirios, cien
leonas juntamente con cien osos. Parece ser que el espectáculo de todas aquellas fieras fue
más imponente que agradable." Otras fiestas eran más complicadas aún. El poeta Calpurnio
describe una fiesta dada por Nerón, en la que el suelo se abrió y de los abismos salió
un bosque maravilloso con árboles resplandecientes por el oro y surtidores olorosos, poblado
de fieras de lejanos países. En los juegos que organizó Septimio Severo, en el año
202, la palestra se transformó en pocos momentos en un barco gigantesco, que inmediatamente
se desencuadernó, quedando sobre la arena 700 fieras, leones, panteras, osos,
bisontes y avestruces, que fueron sacrificados en los 7 días que duró la fiesta.
A los condenados a las fieras frecuentemente se les ataba a un carro, que se llevaba
a donde los animales se encontraban; otras veces se les obligaba a ir a su encuentro azotándolos
por las espaldas, según se ve en el mosaico de Zliten. También se les colgaba de
un madero, como a Blandina, cristiana, que en Lyon, en el año 177, fue condenada a las
fieras, o se les ataba a un puente o tablado, como a Saturo, mártir cristiano africano del
año 203. Las actas de los mártires —los cristianos fueron frecuentemente condenados a
las fieras— nos informan de algunas particularidades, como de que los condenados eran
flagelados antes, como se hizo con la citada Blandina o con los mártires de Tiro, en
época de Diocleciano a principios del s. IV, y de que cuando se les echaba a toros bravos,
iban envueltos en redes, como Perpetua y Felicitas, compañeras de Saturo.
La actitud de los intelectuales fue ambigua ante estas degollinas de hombres y fieras
organizadas para divertir al populacho. Varrón, a finales de la República, escribió la
siguiente frase condenatoria de tales juegos: "¿No sois unos bárbaros, los que echáis los
criminales a las fieras?" Cicerón, el gran orador, contemporáneo del escritor anterior,
también fue contrario a este espectáculo: "¿Qué placer puede representar para una persona
culta ver como un hombre débil es despedazado por una fiera fuerte y gigantesca o
como un hermosísimo animal es atravesado por una jabalina?" Séneca manifestó repetidas
veces su repulsa ante estas matanzas. El cristianismo se opuso a ellas por boca de
algunos de sus mejores representantes, como san Juan Crisóstomo en el s. IV y Salviano
de Marsella, en el siglo siguiente; en cambio, los poetas Marcial y Estacio, en tiempo de
Domiciano, alaban estos espectáculos.
Las cacerías de fieras en los anfiteatros sirvieron también a la medicina. Galeno escribe
que muchos médicos presenciaron la autopsia de un elefante gigantesco y del
cuerpo de estos animales sacrificados se obtenían medicinas. También sirvieron a los
artistas para copiar fieras del natural. El famoso escultor Pasiteles, de finales de la República,
estuvo a punto de ser despedazado por una pantera escapada de una jaula,
mientras modelaba un león.
En los anfiteatros romanos presenciaban los espectadores otros tipos de
diversiones, como las pantomimas y las naumaquias, éstas últimas no siempre celebradas
en ellos. En las pantomimas los actores eran generalmente criminales,
condenados a muerte, entrenados para estos tipos de espectáculos. Los actores solían
salir a la arena vestidos con túnicas bordadas en oro, con mantos de púrpura y coronados
con coronas doradas. De pronto, los vestidos se inflamaban y los delincuentes
morían abrasados. El populacho romano había bautizado a semejantes mortíferos vestidos
con el nombre de "túnica molesta". Otras veces, como a los cristianos, a quienes
Nerón en el año 64 echó la culpa del incendio de Roma, se les embadurnaba de resina y
de pez y ardiendo se convertían en auténticas antorchas humanas, que iluminaban la
noche; a otros condenados, vestidos de pieles, se les arrojaba a los perros para que
los descuartizasen. Los escritores de época imperial han conservado datos sobre estas
pantomimas que a nosotros se nos antojan espeluznantes, pero que hacían las delicias de
los espectadores de los circos. Muchas veces las pantomimas ponían en escenas hechos
famosos de la Historia Romana o mitos. Nuestro poeta Marcial, que también pintó los espectáculos
de la capital del Imperio, vio a un criminal disfrazado de Mucio Escévola, con
una mano colocada sobre el fuego, hasta que éste se la abrasó toda. Se representó también
en el anfiteatro la crucifixión del bandolero Laureolo, que fue desgarrado por las fieras. El
poeta bilbilitano describe con un realismo impresionante el suplicio: la carne le caía a
pedazos. En otra pantomima un condenado representaba a Orfeo, el héroe mitológico,
que con su música amansaba a las fieras. Aparecía en un paraje campestre, rodeado de
toda clase de fieras, de pronto le dejaron caer, y fue despedazado por un oso. Tertuliano,
que como todos los cristianos, fue muy contrario a este tipo de espectáculos sangrantes,
en época de la Dinastía Severiana (193-235), alude a diversos mitos puestos en escena,
como la castración de Atis; otro condenado llevaba los atributos de Hércules, y como el
semidiós en el Eta, fue abrasado vivo. El apologista cristiano escribe que había gente
que se prestaba voluntariamente a recorrer cierta distancia con los vestidos ardiendo.
No todas las pantomimas acababan trágicamente. También se representaban mitos
obscenos y alegres, como el rapto de Europa por el toro.
A veces la arena se inundaba de agua y se convertía en un lago, donde se celebraban
combates navales. Conocemos una serie de naumaquías gracias a los historiadores
Tácito y Suetonio. La más antigua conocida data del año 46 a. C. La organizó Julio César
con motivo de los juegos triunfales que celebraron ese año su triunfo sobre los enemigos.
El dictador mandó hacer en el Campo de Marte un gran lago artificial, donde se
enfrentaron una flota tiria y otra egipcia. Participaron 1.000 soldados y 2.000 remeros
en cada flota; los barcos eran de dos, tres y cuatro remos. En el año 2 el emperador Augusto,
para festejar la consagración del templo de Marte Ultor, organizó una gran naumaquía
celebrada en un lago artificial; este lago medía 533 metros de largo y 357 de
ancho. Combatieron 30 naves grandes de los atenienses y de los persas, mas un número
mayor de pequeños barcos. El número de participantes fue de 3.000 combatientes, sin
contar los remeros.
El emperador Claudio en el año 52 organizó un gran simulacro de combate naval,
para celebrar la terminación de las obras que unían el lago Fucino, mediante un canal,
con el río Liris. En el combate celebrado en el lago participaron 19.000 combatientes,
repartidos en dos flotas, siciliana y rodia. Las orillas del lago, al decir de Tácito, estaban
llenas de balsas para impedir que el numeroso público, que se apiñaba en las orillas, se
cayera al agua. Las balsas estaban ocupadas por destacamentos de los cohortes pretorias,
que eran la guardia personal del emperador. El propio emperador Claudio, acompañado
de la emperatriz Agripina, presidió el espectáculo.
Nerón en el año 57 o 58 convirtió la arena del anfiteatro levantado por él en el
Campo de Marte en un gigantesco lago, donde se exhibieron toda clase de peces y
monstruos marinos, y se reprodujo un encuentro naval entre persas y griegos, que recordaba
los de las Guerras Médicas. Después se vació el lago y sobre la arena lucharon los
gladiadores y se simuló un combate terrestre. En el año 64 el mismo emperador en el
mismo lugar organizó por segunda vez una naumaquía, seguida, como la primera, de un
combate de gladiadores y después vino un fastuoso festín organizado por Tigelino.
El emperador Tito organizó en el año 80 unas fiestas que duraron 100 días y no podían
faltar en ellas los espectáculos acuáticos. En el primer día sobre una tarima de madera
que cubría el lago organizó unos combates de gladiadores y un acoso de fieras, el
segundo día una carrera de carros y el tercero un simulacro de batalla naval entre atenienses
y siracusanos, que recordaban los tenidos con ocasión del ataque de Atenas a
Siracusa, durante la Guerra del Peloponeso, 415-413 a.C.
El emperador Domiciano intentó eclipsar las fiestas acuáticas organizadas por su hermano,
hizo construir un nuevo y grandioso lago artificial y organizó un gigantesco combate
naval. Durante esta representación cayó una gran tormenta sobre los espectadores,
pero no se les permitió abandonar sus puestos, lo que motivó que muchos enfermasen.
La Historia Augusta, obra de finales del s. IV, da noticia de otra naumaquía, celebrada
por el emperador Filipo el Árabe, con ocasión de festejar el milenario de la fundación
de Roma. No se conocen detalles.
Los emperadores romanos fueron muy pródigos en organizar toda esta clase de espectáculos
para distraer al populacho de Roma. Dión Casio ya cayó en la cuenta de que
el pueblo se entretenía con ellos y no pensaba en política, ni en los verdaderos problemas
de la vida.



EL TEATRO GRIEGO

Definición

Formalmente el teatro viene a ser una síntesis de los otros dos géneros, épica y
lírica. Del primero tomo principalmente los temas, las historias y los
personajes, y del segundo, la música, algo de la danza para los coros y la variedad métrica.

Podríamos decir que nació de la lirica y creció y llego a la perfección gracias a un nuevo tratamiento de los temas épicos.
Su nombre griego
θεατρον,, deriva del verbo θεαομαι que significa mirar detenidamente, observar. Era, pues, un espectáculo que ponía ante los ojos del espectador una historia dramatizada, es decir, contada mediante la accion de personajes, no narrada. La representación, o imitación, es el rasgo mas esencial del teatro: unas personas reproducen ante nuestros ojos la vida de otras a las que están suplantando, o sea interpretando.
El teatro griego se presenta bajo tres modalidades: la tragedia, la comedia y el drama satírico, de los cuales sin duda la mas importante es la tragedia.
El gran paso de convertir antiguas formas de representación de tipo carnavalesco en una manifestación literaria de altura se atribuye a Tespis, que habría compuesto la primera tragedia propiamente dicha, con un solo actor y un coro, hacia 534 a.C.


Las representaciones
Las obras de teatro (la tragedia y el drama satírico, además de la comedia, que veremos en la unidad siguiente) se representaban en Atenas como un acto litúrgico, culminación de las grandes fiestas en honor de Dioniso.
Estas fiestas eran: las Leneas, las Dionisias rurales y las Grandes Dionisias (o Dionisias urbanas).
Las Grandes Dionisias se celebraban en Atenas el mes de Elafobolion
(marzo-abril). Comenzaba la fiesta el decimo dia del mes con una espectacular procesión religiosa en la que se portaban falos en honor del dios y terminaba con los sacrificios y libaciones que los diez estrategos ofrecían en el recinto del templo de Dioniso. Para
participar en las fiestas dionisiacas era necesario que los poetas presentaran sus obras a concurso convocado por el arconte-eponimo, es decir, el magistrado al que correspondía la máxima autoridad durante el ano, para que se procediera a una selección previa (podían participar incluso poetas extranjeros). Solo tres autores de tragedia y cinco autores de comedia (tras la guerra del Peloponeso, se redujeron también a tres) eran seleccionados. Las obras seleccionadas se representaban una sola vez. Cada poeta trágico tenia que presentar normalmente tres tragedias y un drama satírico. En ocasiones el poeta presentaba sus obras en forma de trilogia (tres tragedias con el mismo tema). El poeta
cómico solo presentaba una obra.

Los gastos de la representación los costeaban los llamados coregos
(χορηγοι) . Eran ciudadanos muy ricos, designados también por el arconte, a los que se imponia un impuesto especial . La adjudicación de las coregias se hacia por sorteo. Los gastos de puesta en escena eran considerables,de ahi que tuviera mucha importancia para el poeta que el corego fuera generoso en el gasto.
Entre las misiones del corego estaban: la selección de cantores profesionales
que componian el coro y la de los actores (hasta el 449 a. C. no se organizaron concursos de actores), el pago del vestuario,los ensayos y el local para ensayar. A partir del 405 la coregia se encargo a dos coregos debido al empobrecimiento de la ciudad por la guerra del
Peloponeso, hasta que Demetrio Falereo suprimió la coregia e hizo que fuera el Εstado el que se encargara directamente de los gastos.

El director del coro λειπονργια
solia ser el propio poeta, que a veces participaba tambien como actor (podia haber un subdirector,(ςιςαοκλος) . Las mujeres no formaban parte del grupo de los actores, aunque si podian asistir al teatro.
Se daban tres premios: a los coregos, a los poetas y a los actores. Recibían una suma de dinero y una corona de hiedra y eran inscritos, al igual que los títulos de las obras premiadas, en las listas conservadas en archivos del Εstado. El premio fue otorgado al principio por los propios espectadores, pero mas tarde la bule (asamblea) y los coregos confeccionaban una lista con los jueces que debian juzgar las obras.

La puesta en escena
Toda puesta en escena de una obra de teatro necesita de un medio fisico donde llevarla a cabo adecuadamente y unos elementos especificamente teatrales.
En Atenas Pisistrato construyo al lado de la capilla de la Acropolis una orquestra (ορχηοτρα), es decir, un lugar para que el coro pudiera danzar (,ορχεσμαι) en el que tambien se alzaba el altar del dios (θυηνη). En torno a la orquestra se disponia el publico para mirar ; mas tarde, aprovechando la ladera de la Acropolis, se pusieron unas gradas portatiles de madera para mayor comodidad y desde alli se contemplaba el espectaculo. Despues las gradas se hicieron de piedra y detrás de la orquestra, para que los actores pudieran cambiarse, se dispuso una especie de barracon de madera (σκην'), que luego se construiria con materiales mas nobles y una decoracion mas lujosa. Delante de la escena estaba el proscenio (προσκwνιον), donde se colocaban los decorados (καταβληματα).
Los elementos teatrales necesarios son los siguientes: los actores, los coreutas (χορευται) o miembros del coro, los musicos (flautistas, αKληται y citaristas, κιθαρισται), las mascaras de los actores (πρ_σωπον) y el decorado (καταβληματα).
Los actores, que tenian que tener buena voz, buena pronunciacion y ser buenos cantantes, además de la mascara y el traje, vestian un calzado alto llamado coturno .
En los primeros dramas (todos ellos perdidos), la representacion estaba a cargo de un solo actor (προταγωνιστης) y del coro. Esquilo introdujo un segundo actor (δευτεραγωνιστης) para enfrentarlo dialógicamente al protagonista. Sofocles anadio aun otro mas; este numero de tres actores nunca crecio, si bien a veces intervenian en la representacion ninos y personajes mudos.




dijous, 9 de febrer del 2012

Qué es y que pone?

CIL: Corpus Inscriptionum Latinarum.
Es una recopilación exhaustiva de inscripciones latinas, y algunas griegas, del mundo romano. Representa la fuente que proporciona autoridad en la documentación de la epigrafía legada por de la Antiguedad Clásica. Al acoger todo tipo de inscripciones, públicas y privadas, arroja luz sobre todos los aspectos de la vida y la historia de Roma.




TranscripciónL PEDANIO EVPHRONI VIR AVG PRIMVUS ET AGATHOPVS LIB L PEDANIVS CLEMENS INMEMORIAM PEDAN EUPHPONIS CVIVC BASIS LAPIDEA AERE CLVSA CORRVPTA STATVAM EIVS MARMOREAE SUPERPOSIVIT PERMITTENE ORDINE BARCINOCESIVM.


TraducciónLucio Pedanio Clemente, en memoria de Lucio Pedanio Euphron con el permiso del Magistrado de Barcelona puso su estàtua sobre una basa de marmol, por haberse gastado con el tiempo la de piedra, aunque ceñida de metal.

dijous, 15 de desembre del 2011

Historias d'Amor griegas i romanas que terminen en tragédia.

- La Historia de Deyanira y Hércules

- Deyanira: Era la hija de Altea y Eneo.

- Hércules Era considerado hijo de Zeus y Alcmena. Recibió al nacer el nombre de Alceo o Alcides, en honor a su abuelo Alceo.Hércules era el mayor héroe del antiguo mundo olímpico.

La Historia d'amor entre Deyanira y Hércules empieza cuando Hércules tiene su tercera esposa que es Deyanira que lucha contra el enemigo que queria también pedir la mano de Deyanira y el final  lo derrotó al díos-río que era Aqueloo.Poco después de su boda Hércules y Deyanira tuvieron que cruzar el río Euneo y un centauro llamado Neso se ofreció para ayudar-la  pero sus intenciones no eran buenas y la intento violar.
Entonces Hércules disparó una flecha envenenada hacia Neso desde la otra orilla. Neso mintió a Deyanira contándole que la sangre de su corazón aseguraría que Hércules la amaría para siempre. Deyanira creyó sus palabras y guardó un poco de dicho veneno,cuando su confianza en Hércules empezó a menguar, untó su famosa túnica de cuero con la sangre. Licas, el siervo de Hércules, le llevó su túnica y cuando se la puso, Hércules murió lentamente  y dolorosamente. Deyanira al ver lo que habia hecho se suicidó ahorcándose.

dilluns, 5 de desembre del 2011

Los Trabajos de Hércules



Fueron impuestos por su tío Euristeo, rey de Micenas y de Tirinto, como consecuencia
de los resentimientos de Hera/Juno que influyó en los demás dioses para que lo pusieran
al servicio del rey. Con ellos consiguió su fama. Para que Tal como se conservan, los trabajos de Heracles no se narran en ningún lugar único, sino que deben ser recompuestos a partir de muchas fuentes. Ruck y Staples  aseveran que no hay una forma única de interpretar los trabajos, pero que seis estaban situados en el Peloponeso culminando con la rededicación de Olimpia y los otros seis, parte de la misma secuencia, llevaron al héroe mucho más lejos. En cada caso, el patrón era el mismo: Heracles era enviado a matar o conquistar, o a buscar para el representante de Hera Euristeo un animal o planta mágicos. «Todos los lugares seleccionados eran previamente baluartes de Hera o de la “Diosa” y Entradas al Otro Mundo»

Los doce trabajos de Hércules eran:
  1. Matar al león de Nemea y tomar su piel
  2. Matar a la hidra de Lerna
  3. Capturar al jabalí de Erimanto
  4. Capturar a la cierva de Cerinia
  5. Limpiar los establos de Augías en un día
  6. Matar a los pájaros del Estínfalo
  7. Capturar al toro de Creta
  8. Robar las yeguas de Diomedes
  9. Robar el cinturón de Hipólita
  10. Robar el ganado de Gerión
  11. Robar las manzanas del jardín de las Hespérides
  12. Capturar en los infiernos a Cerbero
Caracteristicas de los 12 trabajos de Hércules:

1- Hércules mató a la fiera, que vomitaba fuego y humo, asfixiándola; al no poder despellejarla con sus armas, se sirvió de las garras de la propia fiera. Con su piel se hizo una coraza y con sus fauces un nuevo 2- Hércules con la ayuda de su compañero Yolao, que le proporcionaba teas ardiendo, cauteriza con fuego las heridas para impedir que se regeneraran y de un tajo corta la cabeza central y la echa al fuego. Mojó sus
flechas con la sangre venenosa de la hidra, cosa que le fue de gran utilidad
posteriormente.


2- Tras llegar a la ciénaga cercana al lago Lerna, Heracles cubrió su boca y nariz con una tela para protegerse de su aliento venenoso y disparó flechas en llamas a su refugio (la fuente de Amimone) para obligarle a salir. Entonces se enfrentó a ella con una hoz (según aparece en algunas vasijas pintadas antiguas); Ruck y Staples han señalado que la reacción de esta criatura ctónica fue botánica: tras cortar cada una de sus cabezas Heracles descubrió que le crecían dos nuevas cabezas, una expresión de la desesperación de esta lucha para cualquiera salvo para este héroe.


4- Por los montes de Cerinia vivía una cierva, con cuernos de oro y patas de bronce,
consagrada a Artemis/Diana. Hércules debía cogerla viva. La persiguió durante un año
hasta los últimos confines de la tierra y logró atraparla junto al río Ladón, aunque tuvo
que herirla en una pata, lo que le valió una reprimenda de la diosa.



3- El jabalí de Erimanto, afluente del río Alfeo, era una bestia descomunal que devastaba
la región. En el camino se encontró con el centauro Folo quien le obsequió con una cena
para la que Hércules le pidió vino del tonel que el dios Dionisos/Baco había regalado a
los centauros. Ante el olor del vino los centauros acudieron y se enfrentaron a Hércules
quien en la contienda hirió al centauro Quilón, su maestro, el cual le había enseñado el
remedio curativo. Pero el veneno de la flecha de Hércules era mortal y Quilón era
inmortal; no se moría ni le cesaban los dolores y pidió a Hércules que consiguiera que
se le enviara la muerte.


5- Augías, rey de la Élide, tenía tres mil bueyes en establos que nunca habían sidoUna nube de aves espantosas, antropófagas, devoraban todo lo que encontraban. Tenían
limpiados. Esto suponía un peligro y una peste para los habitantes de la región. Augías,
a quien Hércules se había presentado sin decir que era por encargo de su tío Euristeo,
pensando que una persona de tal aspecto y porte no se rebajaría a aquel trabajo y que le
sería imposible le ofreció la décima parte de su ganado; Hércules debía limpiarlos en un
solo día.



6-El pico, las alas y las garras de hierro y poseían la facultad de disparar sus plumas como
flechas. No hallaba forma de abatirlas, hasta que estando al acecho Atenea se le
presentó y le entregó dos poderosos címbalos de bronce que Efesto/Vulcano le había
fabricado. Subió a lo alto de una cima y con el estruendo que produjo al batirlos logró
ahuyentar a las monstruosas aves y abatió a muchas en pleno vuelo.



7- El rey Minos de Creta había prometido a Poseidón sacrificarle lo primero que saliese del
mar, pretextando que no tenía nada digno que ofrecerle. Poseidón hizo salir del mar un
toro de gran belleza; admirado Minos lo mezcló con su manada y sacrificó al dios otro
toro. Poseidón, al verse engañado, enloqueció al toro; así desolaba la isla. Hércules
tomó el trabajo de domar al animal e incluso fue ayudado por el propio rey Minos; a su
tío Euristeo no le impresionó tanto la belleza del toro y lo soltó; llegó a Maratón, en el
Ática, donde devastaba toda la región hasta que Teseo logró domarlo de nuevo.



8- Diomedes, hijo de Ares, rey de la Tracia, poseía unos caballos (yeguas, según otras
versiones) fieros y vigorosos de tal modo que debían estar atados con cadenas de hierro
a los pesebres; tan fieros que comían incluso carne humana, de los cadáveres de los
náufragos que llegaban a las costas y de los extranjeros que entraban en su ciudad.
Hércules lo primero que hizo fue matar al propio Diomedes y echárselo de comida a los
caballos, que, saciados, pudieron fácilmente ser cogidos. En el camino, al volver a tener
hambre, devoraron a Abdero, compañero de Hércules en esta aventura. Luego logró
dominarlas de nuevo y llevarlas a Micenas. Euristeo se los consagró a Hera/Juno.
Tuvieron una larga descendencia, tanto que el propio Alejandro Magno montó aún un
caballo de aquella raza.


9- Euristeo quería el cinturón de la amazona Hipólita como regalo para su hija. Las
amazonas habitaban en la región del Ponto y formaban un numeroso pueblo de mujeres;
de sus hijos sólo criaban a las mujeres. Hércules fue recibido por la reina que se lo
prometió impresionada por su noble aspecto. Pero Hera difundió el rumor de que un
extranjero iba a raptar a la reina y todas las amazonas atacaron. Hércules las va
venciendo una a una hasta conseguir coger prisionera a Alcipe, la capitana del ejército;
entonces Hipólita le entregó el cinturón como rescate.



10- En Gádira (Cádiz?) vivía Gerión, gigante de dos cuerpos y tres cabezas, seis brazos y
seis piernas; era dueño de una manada de hermosos bueyes, guardados por otro gigante
y un perro bicéfalo. Hércules mata al pastor y luego a Gerión, y luego conduce los
bueyes hacia Tirinto. Cansado del viaje, al llegar a Italia se paró a dormir junto al Tíber.
Un célebre pastor, llamado Caco, le robó siete bueyes. Hércules buscó en las cuevas
próximas, pero las huellas del ganado iban en sentido contrario, pues Caco había guiado
los bueyes cogiéndolos por la cola. Los mugidos de los bueyes le sirvieron de pista.
Recuperó su ganado y dio muerte a Caco.



11- Con motivo de las bodas de Zeus y Hera, Gea plantó en la costa occidental del Océano
un jardín con manzanas de oro. Cuatro doncellas, llamadas Hespérides, lo cuidaban con
la ayuda de un dragón de cien cabezas (Ladón). No se sabía dónde estaba dicho jardín.
Hércules obliga al viejo hombre del mar, Nereo, a que le indique el camino. Al pasar
por Libia se enfrenta a Anteo, hijo de la tierra, y lo vence. Vence a los pigmeos
(cércopes, según versiones, dos hermanos bufones y ladrones; Hércules los cogió como
a dos cabritos y los llevó a vender al mercado; aunque le hicieron gracia y los soltó) que
le robaron las armas mientras dormía. Prosiguiendo su camino libera a Prometeo que
estaba encadenado en el Cáucaso; éste le enseña el camino. Para llegar al Atlántico
abrió el estrecho entre Europa y África; (Columnas de Hércules: Abila y Calpe).
Prometeo le había aconsejado que entrase él a robar las manzanas; por ello hizo un
pacto con Atlante; le sostuvo la bola del mundo mientras fue a robarlas; pero Atlante no
quería volver a cargar con semejante peso. Hércules acudió a la astucia de la
almohadilla.


12- El can Cerbero, el perro de los Infiernos, era un monstruo de tres cabezas de las que
manaba una repugnante baba; tenía cola de dragón de la que salían formas de serpientes.
Sin más protección que su piel de león y sus flechas sin compañeros descendió a las
mansiones de Plutón/ Hades. Vio a su amigo Teseo, a Meleagro, hermano de su esposa
Deyanira; Hércules quiso recuperar a su amigo y traerlo al reino de los vivos, pero la
tierra tembló al intentarlo. Plutón quiso impedirle la entrada; Hércules le disparó una
flecha y le hirió en un hombro; el dios comprendió el sufrimiento humano y accedió a
dejarle llevar a cabo su empresa con la condición de no emplear más que sus manos. Lo
cogió por el cuello y logró reducirlo; al salir a la luz el can Cerbero, desacostumbrado a
ello, empezó a echar baba, de la que brotó el acónito, planta venenosa. Cuando llevó el
monstruo a su tío Euristeo, éste comprendió que no podría librarse del odiado hijo de
Zeus. Hércules volvió al Hades a restituir el Cancerbero a su dueño.





La Hidra de Lerna:
δεύτερον δὲ ἆθλον ἐπέταξεν αὐτῷ τὴν Λερναίαν ὕδραν κτεῖναι· αὕτη δὲ ἐν τῷ τῆς Λέρνης ἕλει ἐκτραφεῖσα ἐξέβαινεν εἰς τὸ πεδίον καὶ τά τε βοσκήματα καὶ τὴν χώραν διέφθειρεν. εἶχε δὲ ἡ ὕδρα ὑπερμέγεθες σῶμα͵ κεφαλὰς ἔχον ἐννέα͵ τὰς μὲν ὀκτὼ θνητάς͵ τὴν δὲ μέσην ἀθάνατον.



 

dilluns, 28 de novembre del 2011

Atando Cabos:El misterio desvelado (o no) de una inscripción inexistente

El Acueducto de Segovia  es la obra  romana más importante de España y es uno de los monumentos más significativos y mejor conservados de los que dejaron los romanos en la península Ibérica. Se trata probablemente del símbolo más importante para los habitantes de Segovia, hasta el punto de figurar en su escudo. La falta de inscripción, que estaba situada en el ático del acueducto, hace que no se pueda saber con certeza la época exacta en que fue construido.Segun los Investigadores dicen que se construyo en la mitad del siglo I.

Está construido con sillares de granito colocados sin argamasa entre ellos. Sobre los tres arcos de mayor altura había en la época romana una cartela con letras de bronce donde constaba la fecha y el constructor. También en lo alto pueden verse dos nichos, uno a cada lado del acueducto. Se sabe que en uno de ellos estuvo la imagen de Hércules  Egipcio, que según la leyenda, fue el fundador de la ciudad. Ahora pueden verse en esos dos nichos la imagen de la Virgen de la funcisla (patrona de la ciudad) y Sant Esteban. El día 4 de diciembre, onomástica de Santa Bárbara , patrona del cuerpo de Artilleria, cuya academia está en Segovia, los cadetes arropan la imagen de la virgen con una bandera. La línea de arcos se levanta organizada en dos pisos, con una decoración sencilla en la que predominan unas sencillas molduras, que enmarcan y estructuran el edificio.




- Transcripción:
IMP*NERVAE*TRAIANI*CAES*AUG*GERM*P*M*TR*P*Il*COS*ll*PATRIS
PATRIAE IUSSU
P*NUMMIUS*NUMM1ANUS*ET*P*FAB1US*TAURUS*IIV~R*MUNIC*FL*SEGOVIENSIUM*AQUAM
 RESTITUERUNT.

- Traduccción:
Por orden del Emperador Nerva Trajano César Augusto Germánico,
Pontífice Máximo, en su 20 Potestad Tribunicia, cónsul dos veces, Padre de
la Patria, Publio Nummio Nummiano y Publio Fabio Tauro, dumviros del
municipio Flavio de los segovianos, reconstruyeron el acueducto.
Ahora bien queda en suspenso el problema de la construcción del
Acueducto. 

- Lectura explicada:
Imp(eratoris) Nervae Traiani Caes(aris) Aug(usti) Germ(anici), P(ontifex) M(aximus), Tr(ibunicia) P(otestate) II, Co(n)s(ulis) II, Patris Patriae
iussu  P(ublius) Nummius Nummianus et P(ublius) Fabius Taurus lí vir
munic(ipii) FI(avii) Segoviensium aquam / restituerunt.


El proceso epigrafista de Alfoldy:
La historia empezó a partir de unos agujeros, gracias a esos agujeros se llega a descubrir muchas cosas como por ejemplo que el acueducto de Segovia no era del emperador Trajano.
Alfoldy era un experto en decifrar a otros monumentos, por eso respecto el acueducto el decia que le estrañaba que no hubiese algun dibujo donde hubiese la forma exacta de los agujeros donde se clavaron las letras.Y el gran secreto es  los 20 metros que separa del suelo los sillares centrales del acueducto.
Toda esta información se había obtenido a base de levantar la cabeza desde el suelo.